Para entender por qué desde tantos sectores no boquenses se odia tanto a Román y se carga permanentemente contra él, hay que hacer un pequeño viaje hacia atrás en el tiempo.
Retrocedamos diez años, nada más y ubiquémonos en 1999.
Boca tiene dos Copas Libertadores, las del '77 y '78. River también tiene dos, más frescas: las del '86 y '96. Tanto Boca como River han jugado el mísmo número de finales de Copa Libertadores (cuatro); menos que Olimpia de Paraguay (cinco) y muchas menos que Peñarol de Uruguay (¡nueve! y con cinco títulos, además), algo —cuanto menos— sonrojante para ambas instituciones argentinas si se miran los presupuestos con que se manejaron casi siempre y se comparan con los de Olimpia y Peñarol. Cierto es que Boca tuvo épocas de pésima situación económica, pero de esas crisis no se salvaron estas otras instituciones de los países hermanos.
¿Es necesario seguir citando ejemplos sudamericanos?
Y fíjense que estoy dejando de lado a los equipos brasileños, e incluso a los colombianos dado el dinero que suelen mover en fútbol.
¿Es necesario recordar que Nacional de Uruguay lleva en ese momento ya seis finales disputadas y tres Libertadores ganadas, con tres Intercontinentales (todas las que disputó)?
¿O decir que Colo-Colo de Chile tiene una Libertadores con sólo haber disputado dos finales?
En la Argentina, Independiente campa a sus anchas, con siete finales de Libertadores disputadas y todas ganadas, y con dos Intercontinentales.
Y hasta Estudiantes puede sacar pecho con cuatro finales disputadas, las mismas que Boca y que River, puesto que ha ganado una Libertadores más (tres).
Tanto Boca como River —siempre, recordemos, estamos hablando de 1999— tienen en ese momento las mismas Intercontinentales que Racing (una) y sólo una Libertadores más, ¡un Racing que sólo ha disputado tres Copas Libertadores desde 1967 por sus bajas performances en el torneo local!
Nos tiene a tiro de piedra Vélez Sarsfield, con una Libertadores (¡en sólo cinco participaciones que llevaba!) y una Intercontinental. Y Argentinos Juniors, con una Libertadores (creo que habría jugado tres o cuatro), está ahí nomás.
En ésa y no en otra dimensión tenemos que movernos para poder entender lo que viene a partir de ese año.
Entonces empiezan a surgir en Boca dos figuras: la de Carlos Bianchi y la de Juan Román Riquelme. Acompañados, por supuesto, de una pléyade de grandísimos jugadores. No hay equipo donde uno solo "haga" ganar todo, como es costumbre que digamos en la tribuna. Ni entrenador que sin jugadores gane más títulos que los que la pura suerte permite: muy pocos, quizás se pueda ganar uno así, y poco más.
Eso de "fulanito le dio tantos títulos a mi club" es una simplificación benévola que hacemos los hinchas para explicar nuestras veneraciones.
Si no hago nombres es por no extenderme, porque de lo que aquí se trata es de explicar un odio puntual y concreto. Los quiero a todos, a todos los que han formado parte de las hazañas de este Boca de los últimos diez años.
Las cifras son claras. No voy a entrar siquiera a mencionar los títulos nacionales. Pero la racha invicta con que se ganan estos títulos, empieza a preocupar a quienes no son de Boca, de ese Boca que bate récords.
Y entonces empieza a caer la cosecha de Copas: Libertadores de 2000 y 2001, Intercontinental de 2000 ante el Real Madrid.
Hemos pasado —en sólo dos años— a duplicar a River en Libertadores y en Intercontinentales: cuatro y dos, respectivamente, contra dos y una. A duplicar a Racing y Estudiantes en Intercontinentales e igualar las de Independiente. Hemos superado las Libertadores de Estudiantes y hemos puesto distancia con Racing, Vélez, Estudiantes y Argentinos en Libertadores. Nos hemos acercado a un Independiente que parecía inalcanzable...
En lo internacional, pasamos a estar a tiro de piedra de Peñarol (hoy lo hemos superado), hemos sobrepasado las Libertadores de Nacional, tenemos más cerca las Intercontinentales de ambos (hoy igualadas), ¡hemos alcanzado las Intercontinentales de todo un Real Madrid...!
¿Cómo no van a odiar a Bianchi o a Riquelme los hinchas de River si fue con ellos que cambiamos el folklore conformista de ganarles los clásicos por el de volver a existir internacionalmente?
Un folklore en el que ellos hoy intentan refugiarse y consolarse, sin conseguirlo mayormente, aunque hayan emparejado lo que fue la superioridad boquense en los clásicos de la década del '90.
¿Puede así el hincha más joven empezar a darse cuenta de por qué se cifran en los nombres de Bianchi y de Riquelme los ataques más furibundos desde fuera, no sólo desde el hincha de River, aunque sí principalmente?
No en Córdoba, por ejemplo, aunque fue decisivo en muchos títulos. Son los organizadores de ese Boca impresionante los que más molestan. Y también Palermo, el ejecutor, para quien dedicaré un capítulo aparte.
Pero eso se entenderá mejor cuando siga desarrollando otras claves.
Para un primer post es suficiente.
Termino como en las historietas.
(continuará)
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Genial!!!!!!!!!
ResponderEliminarLa verdad absoluta!!!!!
Estoy de acuerdo
ResponderEliminarGuillermo, muy bueno lo tuyo. Rastreé el link a través de riquelmeelultimodiez. Saludos
ResponderEliminarHola soy laly,pase...está bueno.Besos!!!
ResponderEliminarmuy bien, Guillermo, explícito y con argumento, que es lo que cierta gente carece.
ResponderEliminarIgualmente, si me permitís una advertencia, que no un consejo: no gastes pólvora en chimangos trenzándote con los "desconocidos" de siempre; ya varios lo hemos hecho, con seriedad y argumento, y finalmente terminan secándote, porque a su falta de razonamiento lógico la suplen con falacias, dando vuelta los hechos, citando las cosas sólo en la parte que les conviene. Son una pérdida de tiempo.
En suma, termina siendo una discusión bizantina, nunca te lleva a ninguna parte que no sea recibir insultos, correrlos con el sentido común es por completo inconducente. Creo que en el fondo sólo buscan sacar a alguien de quicio (y son tan insistentes que a veces hasta lo consiguen con sus infantiladas)
saludos y suerte!
Al cerdo (TB) hay que darle mierda para que este contento!!!!
ResponderEliminarjaja
ResponderEliminarpasaba a dejar mis saludos....
otro dia con mas tiempo te dejo opinion razonable...
pero seguro que estoy con vos un %100...
saludos
cuidate
Todos los que estan con vos un 100% son bosteros, yo no soy bostero, ni gallina, es mas no soy de ninguno de los denominados cinco grandes y la verdad que para mi Riquelme es un jugador mediocre y Bianchi un tecnico que fracaso en todos lados menos en Boca, lo seguro es que ambos tuvieron suerte de coincidir la epoca de Macri como presidente (una billetera muy gorda y una influencia politica aun superior), el periodismo recibio mas dinero que de costumbre (para inflar algo que se acaba de desinflar despues del partido con Defensor) y como todos sabemos la AFA y la CONMEBOL son muy vulnerables al dinero, el colegio de arbitros tambien recibio su parte y despues de los dichos de Ducatenzeiler sobre la compra de una campeonato, pienso si Independiente pudo comprar un campeonato ¿cuantos pudo haber comprado Macri? (¿suena raro decir que desde que Macri no es presidente de Boca la cosecha de titulos bajo considerablemente?), pero como todo esto es mas una suposicion que una certeza (aunque para el 90% de la gente “no hincha de Boca” sea mas certeza que suposicion) no se le da la importancia que tiene. Al hincha de Boca ( y esto no dicho por mi, si no por reconocidos sociologos y psicologos) el fanatismo, la creencia de que Boca es casi una religion y la soberbia de creer ser “unicos” no los deja pensar, intentelo y se daran cuenta.
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